
El cortisol nos prepara, la amígdala nos condiciona
Las consecuencias es lo que nos debe mover
Reconozcamos qué nos está generando estrés
Nuestro cerebro está formado, hay que jaquearlo
Identifiquemos lo que viene de fuera y accionemos
Entender cómo somos es prioritario
Lo que no me es de utilidad o me frena
Mi personalidad es determinante
Reconoce las situaciones y personas estresantes
Adelántate a situaciones de máxima presión
Reduce el exceso de futuro
Cuando reaccionamos es porque la amígdala reconoció un disparador
Al reconocerlas hemos dado el primer gran paso
El estrés por ansiedad baja si nos planificamos bien
Saber que no podemos controlar algo debe llevarnos a no estresarnos por ello
Pongamos poca atención o tercericemos los débiles
No se pueden separar, pero podemos distanciarlas
De alcanzarlo será un éxito más
Solo puedes quitarte presión si sales de ello
La experiencia te devolverá el control
Tanto de tiempo como de estrés
Haz una rutina asertiva
¿Eres una persona? Actúa como tal
Saber del tema y prevenir es lo más asertivo
La productividad es la clave
No te concentres en lo que puedes perder, sino en lo que vas a ganar
No temas a dejarlos atrás
Lo que un superior nos pasa es la presión que recibe
Pasar la presión a los demás no es asertivo
El pasado no se puede cambiar y el futuro será consecuencia de lo que hagamos
Es lo único que puedes controlar
Entendamos las emociones
Está en tus manos
La presión laboral es una realidad que llegó para quedarse.
Querer vivir sin ella es una utopía. Lo que sí podemos hacer es:
Entender cómo somos para disminuir su impacto en nosotros
Encontrar qué la genera para reducir la que podamos eliminar
Cambiar nuestra manera de pasarla a nuestros colaboradores
Entender que las metas son una consecuencia de nuestro trabajo, no una causa para llegar a ellas
Saber que la productividad reduce la presión
Y mucho más
Las empresas quieren tener más ingresos, las personas también. Somos cada día más exigentes, ponemos metas más altas y queremos lograr más en el mismo tiempo.
Si entendemos que nuestro tiempo es limitado sabremos que la presión aumentará si buscamos más. Por lo tanto lidiar con la presión que vendrá es una acción imprescindible.
Nuestro cerebro toma la presión como un disparador. Las glándulas encargadas de prepararnos para la situación comienzan su trabajo. Nos ponemos en modo pelea/huida. Cortisol y adrenalina se riegan por nuestro cuerpo. Pero no a todos nos pasa igual ni en la misma medida. ¿Por qué? Porque estamos programados diferentes. Algunos aprendieron a lidiar con situaciones de estrés, otros a convertir la presión en estrés. ¿Cómo eres tú?
¿Sabes lo que tienes que hacer para lidiar con la presión en el trabajo?
Te invito a que tomes el curso para que bajes el estrés generado por esa presión y así sentirás menos presión.